Mostrando entradas con la etiqueta King Kong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta King Kong. Mostrar todas las entradas

26 oct 2010

King Kong (1933)


Filmaffinity
IMDB


En esta Obra Maestra del cine Fantástico, el ritmo es totalmente trepidante; de hecho pocos filmes de la epoca, si es que hay alguno, presentan tal cantidad de metraje de acción sin respiro; en ese sentido es muy "moderna", como Star Wars o Indiana Jones.


Tengo debilidad por la estupenda marioneta de los primeros planos y me convence, quizás por lo económicamente que se perfila, la relación entre los personajes humanos. Por otra parte es una visión acertada del cine desde dentro, de la búsqueda de lo espectacular e insólito, de cuando hacer cine era toda una aventura...

SPOILERS

Evidentemente los efectos especiales tienen sus defectos, pero para aquel momento son geniales. Además me pregunto si se rodaría en orden cronológico, porque el simio está bastante mejor animado en Nueva York que en la selva.


Los últimos minutos son absolutamente geniales, con esos planos "movidos" tan modernos tomados desde la perspectiva de los pilotos, pero sobre todo con la soberbia interpretación de la maqueta: su agonía es de gran dramatismo, muere como un heroe trágico, y eso sin ningún Andy Serkiss controlándole los movimientos...

King Kong (1976)


Filmaffinity
IMDB


Floja versión de la obra maestra de 1933. Hay que reconocer que es un film entretenido, que se deja ver, pero hay elementos que chirrían enormemente.

SPOILERS

Primero el simio: el disfraz y las máscaras son excelentes, pero no así la interpretación, camina de una forma totalmente humana en detrimento de su credibilidad. Pese a que las maquetas de la ciudad son excelentes (las de las isla no tanto), los movimientos del gigantesco protagonista provocan un inevitable efecto Godzilla y parece que en cualquier momento van a aparecer los Power Rangers...


Segundo, la triste isla: ni dinosaurios, ni bichos ni nada. Solamente una serpiente gigante, y poco creíble, con un aspecto que tampoco ayuda a repartir las escalas. Eso sí, los escenarios naturales son tremendos.


Tercero: el toque erótico-setentero a veces roza el ridículo. Es mucho más lógico el lirismo de algunas escenas del Kong de Jackson y más adecuado a la historia. Eso sí, Jessica Lange gana por goleada en belleza y sensualidad a las otras dos "novias" que hemos conocido al simio.

Aun así hay un par de puntos positivos. Cuando se acerca al film clásico, en la escena del sacrificio, o la del tronco-puente, la película alcanza momentos de gran efectividad. Las escenas finales (en el World Trade Center y con un plano profético), con la protagonista desesperada por salvar a Kong, anuncian la versión de Jackson, aunque se diga que no tuvo este film en cuenta.


Y, aunque parezca forzado, lo mejor es la crítica social. Cuando, una vez en Nueva York, se presenta al simio a los medios, en un acto publicitario en el que surge de un gigantesco surtidor de gasolina, los autores trazan un interesante paralelismo entre las sociedades primitivas que adoran a falsos ídolos en situaciones de trance desquiciado y la sociedad capitalista, adoradora del éxito y el dinero, de todo lo que vende la publicidad televisiva.

Entretenida sin más. Las imprescindibles son las otras dos versiones.

King Kong (2005)


Filmaffinity
IMDB


Fui con muchas dudas a verla. Por una parte confiaba en Peter Jackson después de haber visto películas suyas magníficas. Por otra parte desconfío de los remakes porque casi nunca sale nada verdaderamente bueno de ellos.

Además, había leído opiniones para todos los gustos, alguna verdaderamente entusiasta, pero casi todas decepcionadas. A unos no les gusta la parte del principio, a otros la del medio, a otros la del final. Se suponía que los efectos especiales no estaban a la altura, que los actores (salvo la protagonista) no estaban nada bien, que sobraba metraje por todas partes... La gente la calificaba por partes, cuando otras veces juzgan sagas enteras como una unidad. Se hablaba de ella en ocasiones con tanto ensañamiento como con la nueva trilogía de Star Wars...

¿Y qué me he encontrado? Que casi todo el mundo había visto... otra película.


Porque si la grandiosidad en cine tiene un nombre, desde ahora es Kong. Si hay un remake hecho con respeto y con cariño, es esta película, llena de homenajes, de verdaderos homenajes, que no de plagios. Si hay diversión, ternura, emoción y terror, aquí están.

Porque no me parece lógico ensañarse con dos planos de efectos digitales cuando están rodeados de otros 20 perfectos. Porque esa obsesión porque "no se note nunca nada y si no, no vale" nos va a acabar impidiendo disfrutar de la magia del cine. Porque pareciera que el único con derecho a hacer películas de dinosaurios es Steven Spielberg. Y encima Kong es pura perfección, uno de los hitos de la infografía, un actor digital de primer orden.


King Kong es una historia de amor y ternura tremenda; las escenas en que Ann Darrow logra la amistad del simio a base de hacer el saltimbanqui, el baile sobre el hielo o los momentos frente a un sol posado sobre el horizonte, son puro amor al cine: dejarse llevar para contemplar la belleza plasmable en una pantalla. Nada que ver con los delirios eróticos de la versión de Guillermin.

King Kong es un film coherente, que podría tener una duración más breve, pero que está perfectamente equilibrado internamente. Ninguno de los actos, entre un prólogo y un desenlace magníficos, pierde ni ritmo, ni diversión ni interés. King Kong es un festival del exceso, pero el mismo concepto de King Kong es excesivo: o se hace un film excesivo o no se molesta uno en hacerlo...


Y además es un film sobre el amor al cine, sobre la pasión por hacer cine, por el espectáculo, llevada a la psicopatía. El director se identifica con el personaje más desagradable y rastrero de todos, retratado de manera verdaderamente negativa, no como en el film original. Por esto y por algunos aspectos secundarios, al film de Jackson que más me recuerda es a Forgotten Silver (La Verdadera Historia del Cine), un mediometraje que aprovecho para recomendar.

En fin: imprescindible para amantes del cine de cualquier y de todas las épocas.