19 oct 2010

Munich (2005)


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He vuelto a ver Munich, y cada vez me parece mejor. Spielberg ha hecho en Munich el mejor de sus dramas. O drama-thriller, diría yo; vamos, que es lo mejor de su obra "realista". Si otras veces ha fallado por rematar el film en cuestión con una empalagosa cobertura azucarada (El Color Púrpura, El Imperio del Sol) o por alargar el sufrimiento del espectador hasta la extenuación con escenas idiotas y facilonas (como ese epílogo vergonzoso de La lista de Schindler, o el despliegue patriotero de Salvar al Soldado Ryan), aquí triunfa por su contención, y por un plano final que lo dice todo...


SPOILERS

No se me hizo nada larga, creo que el ritmo que le imprime es el correcto, que el inicio del film funciona perfectamente y que los flashbacks son necesarios. Grandisimas actuaciones, Eric Bana parece el mejor actor de su generación (genial la escena clavadita a la última de La Conversación de Coppola), Ciaràn Hinds es creíble permanentemente y a Geoffrey Rush le vienen muy bien los roles de manipulador. La fotografía muy buena, la música no me parece lo mejor de Williams pero cumple.


No me parece un film sin "malos": es un film sin "buenos", el retrato de los terroristas de Septiembre Negro es implacable, la entrevista desde Libia me parece un poco fuerte... y la escena de la niña muestra una excesiva preocupación por evitar la muerte de inocentes que ningún servicio secreto tiene. Así que hay malos y buenos-malos, y la balanza se inclina hacia el lado esperable. Peeero, frente a un gobierno en guerra "contra el terrorismo" (que me parece bastante peor que la venganza selectiva, que es deleznable pero reduce los daños colaterales), Spielberg, aun sin atreverse a dar una solución, comprende que puede que ésta no se halle en la venganza y el revanchismo, y que sin salir de esa dinámica el mundo se va a la mierda.

¿Es Munich lo mejor que ha hecho Spielberg? No, Tiburón es indudablemente mejor, y a Indiana Jones le tengo cariño. Pero en el terreno del drama es su gran Obra Maestra. A algunos les podrá parecer fría. Lo es, y por eso pone la carne de gallina, por eso es imposible acabar de verla y no sentir un nudo en la garganta.

El Jardinero Fiel (2005)


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Ya en Ciudad de Dios demostraba Meirelles su capacidad para mezclar géneros y elementos aparentemente dispares de una manera equilibrada y efectiva. El Jardinero Fiel es un film de intriga, de denuncia socio-política, de acción y un drama intimista. Todo junto, pero dosificado a lo largo del metraje de manera tan perfecta que me cuesta encontrarle defectos al film. Si, por ejemplo, en Diamante de Sangre Edward Zwick daba mayor protagonismo a las escenas de acción, de tal manera que ahogaban al elemento denuncia (y a un punto intimista que era más que forzado), aquí todo se equilibra, unos elementos necesitan a otros y es en la combinación de todo en la que se encuentra la mayor virtud del film.


Si a eso añadimos la potente puesta en escena de Meirelles, que se atreve a dar soluciones muy imaginativas a ciertas escenas (ver spoilers), un desarrollo no lineal pero que nos transmite perfectamente la evolución del personaje principal, el tratamiento magistral de la fotografía y unas actuaciones fabulosas (merecidísimo Óscar para Rachel Weisz; yo también se lo hubiese dado a Fiennes), tenemos una obra, que, si bien no supera a la genial Ciudad de Dios, sí es un nuevo triunfo de Meirelles.

SPOILERS

Me refiero a las escenas con Fiennes y Weisz en la habitación del hotel y al final de la película. Fresas Salvajes.

Cenizas y Diamantes (1958)


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En Cenizas y Diamantes (Popiól i diament, 1958), de Andrei Wajda, se nos muestra el conflicto entre los polacos nacionalistas y comunistas al final de la guerra. Es la tercera película de Wajda con un mensaje antibélico y en contra del imperialismo.

SPOILERS

El día en el que se rinden los alemanes en Berlín, un grupo de nacionalistas, entre los que se halla el joven Maciek Chelmicki se proponen asesinar al secretario del partido. Tras una masacre en la que se equivocan de víctimas, Macieck se aloja en el mismo hotel que el secretario, que ha acudiodo a una fiesta, con la intención de matarlo. A lo largo de la noche, Maciek se enamora de una camarera y duda sobre qué hacer con su vida. El secretario, los compañeros de Macieck y los invitados a la fiesta (bastante borrachos) tienen sus propios problemas. Por la mañana todo termina, pero no pienso decir cómo.


A pesar de tratar temas tan incómodos para la censura de su país, Wajda lleva el fin a muy buen puerto. La puesta en escena, la planificación y la fotografía en blanco y negro son totalmente apabullantes, y se nota la influencia de Welles o Hitchcock. Hay un uso muy eficaz de la profundidad de campo. Y hay imágenes que se quedan en la retina para siempre, como la del crucifijo invertido, la escena entre las sábanas tendidas o cuando Macieck prende fuego a varios vasos de vodka recordando a los compañeros muertos en combate. Hay todo un ejército de secundarios inolvidables, y a pesar de que Macieck es claramente el protagonista, la sensación general es la de un film coral plagado de pequeñas tramas. Y aunque hay escenas festivas y cómicas, la presencia de la muerte es constante, lo domina todo.

Muy recomendable, una obra maestra del cine europeo.